El buen artista bueno | Semblanza de Ricardo Ranz
Nada más conocer la obra de Ricardo Ranz empiezas tus cábalas acerca de cómo podrías hacerte con una y sin necesidad para ello de tener que secuestrarle uno de sus queridos gatos y proponerle un intercambio. A mí me ha ilustrado ya dos libros sobre Cervantes, pero además me ha hecho retratos para el cartel y el tarjetón de las presentaciones…Un gran artista y una persona maravillosa. Me diréis” no te creas, Al Capone también lloró viendo Bambi”. Ya, conozco esa cantinela de que no hay relación entre el artista y su obra, de que un malvado puede escribir los más bellos versos de amor esta noche… Muéstreme uno -con pruebas- y luego hablamos. Y que sean contundentes, no debilidades propias del ser humano. Pues claro que sí hay relación entre cierta clase de excelencia artística en la obra y cierta clase de excelencia humana en la persona. El bueno de Cervantes también hubo de tener días en los que se levantó con el pie izquierdo, incluso con el colmillo retorcido. Lo que importa es lo prevalente. El berciano Ricardo Ranz tiene gran calidad humana, ¿cómo podría pintar así sin tenerla?Para Cervantes y la ternura humorística (Marciano Sonodo) ha plasmado unas maravillosas cabezas del Príncipe de los Ingenios, con un expresionismo que no afea al retratado sino que convierte la aparente deformación en belleza de la fragilidad. En fin, este berciano está habitado por la ternura humorística. Y es humilde, como Nicolás M. Roa, su compañero ilustrador en dicho libro, sobre quien escribiré también en su momento. Sirvan como ejemplos las dos cabezas que abren este texto.Nadie puede pintar un retrato -imaginado- del gran alcalaíno como el que me hizo para Cervantes, enigma del humor (Piediciones)… sin ser buena gente. Una maestría que no es solo técnica, sino que irrumpe de una luz que le dota para plasmar la bondad. A este Miguel, plasmado con trazos prodigiosos, pero aún más con prodigiosa empatía hacia el retratado, uno se lo llevaría a casa a dormir en el sofá. Es decir, este Cervantes no nos mira así porque ignore el sufrimiento, sino -al contrario- porque lo conoce… pero no ha sido destruido por él. Nunca elijo mis ilustradores al azar. Ricardo también a su disposición el sofá de casa. Y puede compartirlo con Cervantes. En cambio, con quien nunca coincidirá en el mismo es con Avellaneda, pues soy muy estricto con el derecho de admisión.Como su querido Pessoa, utiliza en la Red heterónimos; el más conocido de ellos es Franz Frichard, con el que regala en la Red un humor filosófico que nos hace mejores personas. Es un extraordinario escritor de aforismos, además de un humorista sensible y muy culto. Un representante de la ternura humorística, esa que no inventó Cervantes pero sí señaló el camino, quizá el menos transitado porque es el más difícil. En fin, Ricardo Ranz además de excelente pintor y excelente persona... es culto, no como mera erudición sino como búsqueda de sí mismo. Y él y su obra nos ayudan a encontrarnos.En el instituto, en Ponferrada, fue alumnos de Luis Gómez Domigo; en Salamanca, en la Facultad de Bellas Artes, de Rafael Sánchez Carralero. A ambos se muestra agradecido, a ambos considera maestros. En efecto, todos queremos tener un Ranz en casa. ¿Alguien conoce unos ninjas que trabajen rápido y barato? Con unas patadinas voladoras valdría, las justas para que entregue el material sin poner gran resistencia. Secuestrarle un gato me parece excesivo. Es broma, tengo ya un Sancho suyo precioso, que sin necesidad de color ilumina mi salón. No, nadie puede pintar así sin ser bueno.lic aquí para añadir texto