ESTE LIBRO NO MUERDE

Publicado el 11 de agosto de 2025, 21:27

El 4 de septiembre, José Manuel Lucía volverá a las librerías con Cervantes íntimo. Amor y sexo en los Siglos de Oro (Plaza y Janés). Desde que la bonanova fue anunciada, la expectación -es uno de los cervantistas más queridos y admirados- ha ido acompañada en las redes sociales de alguna que otra cábala alarmista, acerca de la clase de intimidad a la que se refiere el título, dado que el autor del ensayo es homosexual y está comprometido con la defensa de los derechos del colectivo LGTBI. La cubierta, con un joven Cervantes, portando gola y de fornido torso desnudo, resulta sugestiva....  a mí, por ejemplo, me sugiere que debo iniciarme en el pilates. El índice circula por Internet y ha provocado alguna taquicardia: "Cervantes hombre, ese oscuro objeto de deseo (...) La sodomía se tiene por honra en Argel (...) Conchita, prepara el polígrafo que vienen Cervantes y sus amigos (...)  Cosas viciosas, feas y deshonestas... Cervantes y la sodomía... Y el prólogo lo firma Alejandro Amenábar, también homosexual, quien estrenará en octubre una película  sobre el cautiverio en Argel de quien años después sería autor del Quijote.... en la que Lucía ha sido asesor. Pero no hay motivo racional alguno para temblar. He podido leer hace meses el texto, ,cuando solo era un pdf; puedo adelantar que es estupendo. Y que este libro no muerde. 

"¡¡Lo que faltaba, Cervantes era gay!! Lucía ni lo afirma, ni lo niega. Lean el libro y lo confirmarán. Dicho esto, la hipótesis de la posible homosexualidad/ bisexualidad del alcalaíno no es reciente; aunque  nunca tuvo mucho predicamento entre los biógrafos. Las insinuaciones maliciosas al respecto se dieron ya en vida del propio escritor, pero también es cierto que el machismo homófobo -valga la redundancia- siempre ha sido faltoso y sus insultos no hay que tomarlos al pie de la letra. Fue la editorial vallisoletana Ámbito, que dirigió el leonés Ernesto Escapa, donde la hispanista y catedrática  italiana Rosa Rossi (1927-2018)  publicó en Escuchar a Cervantes, en 1987, uno de los primeros textos en los que se ahondó en la posible homosexualidad del escritor. Años después, Ferrnando Arrabal publicó su delirante Un esclavo llamado Cervantes (Espasa Calpe, 1996).  Ha habido más obras, pero Jean Canavaggio en su canónica biografía dictaminó que el manco de Lepanto fuese homosexual o no carecía de importancia en su obra, así como si su familia era o no de orígenes judeoconvesos. En fin, uno mismo elegió a una mujer, la atriz mexicana Ángeles Rodríguez, para interpretar al escritor, en mi obra Entrevista a Cervantes, si bien hacerlo así solo se debió a la excelencia actoral de ella, pues interpretó a un hombre.

Y en esto llegó -o mejor, llegará- José Manuel Lucía, catedrático de Filología Románica, de  la Universidad Complutense, referente nacional e internacional en los libros de caballería, autor de una prestigiosa trilogía biográfica sobre el alcalaíno.. quien, en vez de quedarse en su burbuja de confort, ha escrito un libro sobre la intimidad sexual de Cervantes, contextuaalizada en la cultura de los Siglos de Oro... y que además gusta de publicar artículos en prensa abogando por el cervantismo científico frente al de los "iluminados", que así los llama. Pero vayamos por partes.

Lucía se hace preguntas y pasea el espejo por las respuestas que otros han dado acerca de la intimidad sexual de Cervantes, incluido el silencio inquisitorial. Y se las hace también acerca de sí mismo:  "¿Cuántos yo he sido en mis cuenta años? (...) " Me miro al espejo y aún me sigo preguntando quién soy yo", escribe en el conmovedor arranque de Tres negaciones del Cervantes hombre antes de que cante un gallo.

Pero no, no convierte al padrastro de don Quijote en un abanderado del día del orgullo gay; aunque su ensayo es militante y combativo  no lleva el ascua a su sardina; no lo necesita quien acaba de publicar el poemario El hombre que yo amo  (Huerga & Fierro), y lleva ya muchoss años hablando con naturalidad de estas cuestiones. Esperen a leer el libro y luego hablamos. Podrá argumentárseme:  También Lope menospreció el Quijote meses antes de que fuera publicado. Sí, y el Fénix se equivocó con su maliciosa predicción. Lucía es del Atleti y no por ello defiende que el autor de Novelas Ejemplares era colchonero. Además, ¿y qué si lo defendiera? Pero él va mucho más alla, pues cree que algunas visiones que abogan por la homosexualidad de Cervantes son tambien mitificaciones, si bien en otro sentido. Por ello, este libro hay que leerlo y despacio, pues tiene vericuetos y no hace concesiones.  

Ha escrito un ensayo sobre los siglos XVI y XVII, pero el diálogo lo establece taambién con nuestro presente... se dirige a nosotros como lectores, pero también a aquel adolescente llamado José Manuel, que en su pueblo jugaba al frontón y tenía fama de "rarito"; por ello, su texto además de erudición académica, rebosa empatía. Pudo haberlo difundido en una fría ponencia, o como artículo erudito en una revista para filólogos, pero quiere concienciar.

Por ello, en un honrado ejercicio de coherencia, comienza con una autocrítica por no haber abordado él mismo en anteriores trabajos la sexualidad de su biografiado. Presidente de honor de la Asociación de Cervantistas y director de la Red de Ciudades Cervantinas,  comprende la homosexualidad desde la condición de homosexual. Ya han pasado los tiempos en que los biógrafos pasaban de puntillas por su relación adúltera con Ana Franca, o la silenciaban. ¿Tambien aquello era "imposible"?  Estudiemos la sexualidad de Cervantes, es la invitación de Lucía. Y hágase con la misma exigencia metodológica que se aplica a cualquier otro aspecto. ¿No hay pruebas?  Tampoco  las hay acerca de quién escribió el  apócrifo y no por ello renunciamos a saber quién fue.  

 Por cierto, este cervantista homosexual ha escrito también "Yo, Catalina de Salazar" (Huso, 201), precioso texto literaturizado -pero muy documentado- sobre la historia de amor entre Cervantes y su esposa; además defiende que el  apodo "las cervantas" no tenía un sentido peyorativo y reclama para ellas la importancia que tuvieron en la vida del escritor, su contribución a que Miguel fuese el fue. No estamos, pues, ante alguien que solo mira el mundo a traves de su propia homosexualidad. .

Cervantes íntimo es el más coloquial de todos sus libros, sin dejar de ser la obra de un gran filólogo. Tutea al lector, al que invita a viajar juntos en busca del Cervantes de carne y hueso. Y sí, ha escrito una obra de combate, porque además de cervantista es ciudadano de un mundo con libertades amenazadas. Y es poeta. Algo más: es un libro escrito, según Amenábar en su prólogo: "desde el corazón y el humor".  A lo largo del libro no reprime la chispa, algo que hará disfrutar a sus lectores. Pero bajo su aparencia de texto de fácil lectura, pues fluye como una conversación entre amigos, hallamos la maestría del escritor. Y si se me permite expresarlo con una expresión de mi cosecha: mucha ternura humorística. 

  Nada malo hay en que discrepemos del autor en este o de aquel aspecto,  lo importante es estar de acuerdo en lo esencial.... y quien esto escribe lo está. El libro nos hace pensar sobre nuestras libertades, hoy amenazadas desde muy diversos frentes; libertades, que han de tener como uno de sus pilares maestros el respeto al otro, no la mera aceptación a regañadientes. El libro trata, digámoslo, sobre la democracia.

 En su busqueda del Cervantes hombre - utilizo aquí la terminología del autor- también hay arcabuzazos contra lo que considera "mitificadores", e intuyo que -a la larga- tales capítulos son los que generarán más controversia, entre quienes se den por aludidos en ellos.  Pero Lucía no critica nombres, sino metodologías.

Este ensayo es además una síntesis de las convicciones que este biógrafo ha venido desarrollando sobre su biografiado; entre ellas, que Cervantes real "construyó" al Cervantes personaje, de acuerdo a un programa cuyo destinatario era fijar su imagen ante la posteridad literaria. Por ello,  pudieron ser varias las ocultaciones que el alcalaíno hizo de sí mismo. Y este filólogo nos pide tenerlo en cuenta, si de verdad deseamos saber quién fue el autor del Quijote. 

 Qué gran suerte para el cervantismo contar, se coincida o se discrepe, con una voz como la suya: académica y humana. culta y popular. Tendrá un gran y merecido éxito de ventas.

Cabe preguntarse qué caminos seguirá a partir de ahora el cervantismo de este filólogo. A veces, un poema expresa lo que un documento no revela, aunque este latente; otras, una nota a pie de página trae consigo una revolución.  Otra cosa más: del éxito de Lucía saldrá beneficiado todo el cervantismo, incluso los discrepantes faltosos.

Felicitaciones.

  El nuevo ensayo de José Manuel Lucía llegará a las librerías el 4 de septiembre.

Este libro no muerde, pero -en efecto-  combate. 

El 4 de septiembre, José Manuel Lucía volverá a las librerías con Cervantes íntimo. Amor y sexo en los Siglos de Oro (Plaza y Janés). Desde que la bonanova fue anunciada, la expectación -es uno de los cervantistas más queridos y admirados- ha ido acompañada en las redes sociales de alguna que otra cábala alarmista, acerca de la clase de intimidad a la que se refiere el título, dado que el autor del ensayo es homosexual y está comprometido con la defensa de los derechos del colectivo LGTBI. La cubierta, con un joven Cervantes, portando gola y de fornido torso desnudo, resulta sugestiva....  a mí, por ejemplo, me sugiere que debo iniciarme en el pilates. El índice circula por Internet y ha provocado alguna taquicardia: "Cervantes hombre, ese oscuro objeto de deseo (...) La sodomía se tiene por honra en Argel (...) Conchita, prepara el polígrafo que vienen Cervantes y sus amigos (...)  Cosas viciosas, feas y deshonestas... Cervantes y la sodomía... Y el prólogo lo firma Alejandro Amenábar, también homosexual, quien estrenará en octubre una película  sobre el cautiverio en Argel de quien años después sería autor del Quijote.... en la que Lucía ha sido asesor. Pero no hay motivo racional alguno para temblar. He podido leer hace meses el texto, ,cuando solo era un pdf; puedo adelantar que es estupendo. Y que este libro no muerde. 

"¡¡Lo que faltaba, Cervantes era gay!! Lucía ni lo afirma, ni lo niega. Lean el libro y lo confirmarán. Dicho esto, la hipótesis de la posible homosexualidad/ bisexualidad del alcalaíno no es reciente; aunque  nunca tuvo mucho predicamento entre los biógrafos. Las insinuaciones maliciosas al respecto se dieron ya en vida del propio escritor, pero también es cierto que el machismo homófobo -valga la redundancia- siempre ha sido faltoso y sus insultos no hay que tomarlos al pie de la letra. Fue la editorial vallisoletana Ámbito, que dirigió el leonés Ernesto Escapa, donde la hispanista y catedrática  italiana Rosa Rossi (1927-2018)  publicó en Escuchar a Cervantes, en 1987, uno de los primeros textos en los que se ahondó en la posible homosexualidad del escritor. Años después, Ferrnando Arrabal publicó su delirante Un esclavo llamado Cervantes (Espasa Calpe, 1996).  Ha habido más obras, pero Jean Canavaggio en su canónica biografía dictaminó que el manco de Lepanto fuese homosexual o no carecía de importancia en su obra, así como si su familia era o no de orígenes judeoconvesos. En fin, uno mismo elegió a una mujer, la atriz mexicana Ángeles Rodríguez, para interpretar al escritor, en mi obra Entrevista a Cervantes, si bien hacerlo así solo se debió a la excelencia actoral de ella, pues interpretó a un hombre.

Y en esto llegó -o mejor, llegará- José Manuel Lucía, catedrático de Filología Románica, de  la Universidad Complutense, referente nacional e internacional en los libros de caballería, autor de una prestigiosa trilogía biográfica sobre el alcalaíno.. quien, en vez de quedarse en su burbuja de confort, ha escrito un libro sobre la intimidad sexual de Cervantes, contextuaalizada en la cultura de los Siglos de Oro... y que además gusta de publicar artículos en prensa abogando por el cervantismo científico frente al de los "iluminados", que así los llama. Pero vayamos por partes.

Lucía se hace preguntas y pasea el espejo por las respuestas que otros han dado acerca de la intimidad sexual de Cervantes, incluido el silencio inquisitorial. Y se las hace también acerca de sí mismo:  "¿Cuántos yo he sido en mis cuenta años? (...) " Me miro al espejo y aún me sigo preguntando quién soy yo", escribe en el conmovedor arranque de Tres negaciones del Cervantes hombre antes de que cante un gallo.

Pero no, no convierte al padrastro de don Quijote en un abanderado del día del orgullo gay; aunque su ensayo es militante y combativo  no lleva el ascua a su sardina; no lo necesita quien acaba de publicar el poemario El hombre que yo amo  (Huerga & Fierro), y lleva ya muchoss años hablando con naturalidad de estas cuestiones. Esperen a leer el libro y luego hablamos. Podrá argumentárseme:  También Lope menospreció el Quijote meses antes de que fuera publicado. Sí, y el Fénix se equivocó con su maliciosa predicción. Lucía es del Atleti y no por ello defiende que el autor de Novelas Ejemplares era colchonero. Además, ¿y qué si lo defendiera? Pero él va mucho más alla, pues cree que algunas visiones que abogan por la homosexualidad de Cervantes son tambien mitificaciones, si bien en otro sentido. Por ello, este libro hay que leerlo y despacio, pues tiene vericuetos y no hace concesiones.  

Ha escrito un ensayo sobre los siglos XVI y XVII, pero el diálogo lo establece taambién con nuestro presente... se dirige a nosotros como lectores, pero también a aquel adolescente llamado José Manuel, que en su pueblo jugaba al frontón y tenía fama de "rarito"; por ello, su texto además de erudición académica, rebosa empatía. Pudo haberlo difundido en una fría ponencia, o como artículo erudito en una revista para filólogos, pero quiere concienciar.

Por ello, en un honrado ejercicio de coherencia, comienza con una autocrítica por no haber abordado él mismo en anteriores trabajos la sexualidad de su biografiado. Presidente de honor de la Asociación de Cervantistas y director de la Red de Ciudades Cervantinas,  comprende la homosexualidad desde la condición de homosexual. Ya han pasado los tiempos en que los biógrafos pasaban de puntillas por su relación adúltera con Ana Franca, o la silenciaban. ¿Tambien aquello era "imposible"?  Estudiemos la sexualidad de Cervantes, es la invitación de Lucía. Y hágase con la misma exigencia metodológica que se aplica a cualquier otro aspecto. ¿No hay pruebas?  Tampoco  las hay acerca de quién escribió el  apócrifo y no por ello renunciamos a saber quién fue.  

 Por cierto, este cervantista homosexual ha escrito también "Yo, Catalina de Salazar" (Huso, 201), precioso texto literaturizado -pero muy documentado- sobre la historia de amor entre Cervantes y su esposa; además defiende que el  apodo "las cervantas" no tenía un sentido peyorativo y reclama para ellas la importancia que tuvieron en la vida del escritor, su contribución a que Miguel fuese el fue. No estamos, pues, ante alguien que solo mira el mundo a traves de su propia homosexualidad. .

Cervantes íntimo es el más coloquial de todos sus libros, sin dejar de ser la obra de un gran filólogo. Tutea al lector, al que invita a viajar juntos en busca del Cervantes de carne y hueso. Y sí, ha escrito una obra de combate, porque además de cervantista es ciudadano de un mundo con libertades amenazadas. Y es poeta. Algo más: es un libro escrito, según Amenábar en su prólogo: "desde el corazón y el humor".  A lo largo del libro no reprime la chispa, algo que hará disfrutar a sus lectores. Pero bajo su aparencia de texto de fácil lectura, pues fluye como una conversación entre amigos, hallamos la maestría del escritor. Y si se me permite expresarlo con una expresión de mi cosecha: mucha ternura humorística. 

  Nada malo hay en que discrepemos del autor en este o de aquel aspecto,  lo importante es estar de acuerdo en lo esencial.... y quien esto escribe lo está. El libro nos hace pensar sobre nuestras libertades, hoy amenazadas desde muy diversos frentes; libertades, que han de tener como uno de sus pilares maestros el respeto al otro, no la mera aceptación a regañadientes. El libro trata, digámoslo, sobre la democracia.

 En su busqueda del Cervantes hombre - utilizo aquí la terminología del autor- también hay arcabuzazos contra lo que considera "mitificadores", e intuyo que -a la larga- tales capítulos son los que generarán más controversia, entre quienes se den por aludidos en ellos.  Pero Lucía no critica nombres, sino metodologías.

Este ensayo es además una síntesis de las convicciones que este biógrafo ha venido desarrollando sobre su biografiado; entre ellas, que Cervantes real "construyó" al Cervantes personaje, de acuerdo a un programa cuyo destinatario era fijar su imagen ante la posteridad literaria. Por ello,  pudieron ser varias las ocultaciones que el alcalaíno hizo de sí mismo. Y este filólogo nos pide tenerlo en cuenta, si de verdad deseamos saber quién fue el autor del Quijote. 

 Qué gran suerte para el cervantismo contar, se coincida o se discrepe, con una voz como la suya: académica y humana. culta y popular. Tendrá un gran y merecido éxito de ventas.

Cabe preguntarse qué caminos seguirá a partir de ahora el cervantismo de este filólogo. A veces, un poema expresa lo que un documento no revela, aunque este latente; otras, una nota a pie de página trae consigo una revolución.  Otra cosa más: del éxito de Lucía saldrá beneficiado todo el cervantismo, incluso los discrepantes faltosos.

Felicitaciones.

  El nuevo ensayo de José Manuel Lucía llegará a las librerías el 4 de septiembre.

Este libro no muerde, pero -en efecto-  combate. 

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